San Pedro Regalado. Valladolid.
La feria comenzó mal, muy mal, peor imposible.
Para el sábado estaba programada una novillada con sabor vallisoletano, pero la gran cantidad caída sobre la ciudad imposibilito que el festejo se celebrase. La empresa decidió reubicarla el día 12, lo cual daba a entender que cuanto antes se la quitasen del medio mejor, sin pensar en el aficionado ni en nadie. Así que a las 18:00, Alberto Revesado, Felix de Castro y Josete se disponían a presentarse ante el público vallisoletano, unas 2.000 personas siendo generosos, y eso que dos de los anunciantes eran de la ciudad. De la tarde pocas conclusiones se pueden sacar. Lo mejor la presentación de los novillos, aunque su juegos posterior dejo mucho que desear. Revesado en ningún momento demostró que esta listo para tomar la alternativa, puede ser porque los novillos ya se le quedan pequeños. Felix de Castro demostró bueno detalles en su primero. Y Josete demostró que esta muy nuevo y que le falta mucho camino por hacer, pero es joven, puede y debe mejorar.
El domingo la climatología nos acompaño un poco mas y nos permitió disfrutar una corrida goyesca, que conmemoraba los 100 años de la Casa Consistorial de Valladolid. Con figurante de la época en las inmediaciones de la plaza fueron llegando los matadores en coches de caballos a la plaza. Manolo Sánchez, El Juli y Talavante se las vierón con una muy dececionante corrida de Montalvo, fuera de tipo y de todo lo que hay que tener para lidiar en una corrida como esta. Manolo volvió a demostrar que sabe hacer bien las cosas y saco grandes muletazos a sus oponentes, lo cual le valió para cortar las dos orejas a su segundo. El Juli le robo un apéndice a su primer oponente, pero Julián ya no es aquel torero con cara de niño, que llenaba las plazas, que ponía banderillas y que cuando cogía la muleta ya tenia al público a su favor, y eso que el Juli de ahora hace un toreo inmensamente mejor que de sus inicios. Talavante cerraba el cartel dominical, y paso por Valladolid de puntillas dejando chispazos de su clase pero sin encontrarse en ningún momento comodo, posiblemente porque tuvo que vérselas con el peor lote de toda la tarde.
El miércoles 13, el día del patrón se cerraba la feria con un esperanzador cortar, Julio Aparicio, Juan Bautista y Joselillo, antes una corrida de Jose Luis marca que años anteriores diara tan buen juego en este coso. Abrió cartel el sevillano pero afincado en Madrid Julio Aparicio, que reaparecía después del gravísimo percance sufrido en Madrid en su reaparición a los ruedos. En su primero estaba temerario y en ningún momento se fio de su oponente lo cual no le dejo hacer se toreo, aunque dejo grandes pincelas en muletazos sueltos, pero los mancho a la hora de matar. En el segundo se voy otro Julio Aparcio, mas asentado y mas torero demostrando que el que tuvo retuvo y que el no iba a ser la excepción, y esta vez a la hora de matar se volcó en el morrillo del toro, lo cual le sirvió para cortar una oreja. El siguiente en pisar el ruedo vallisoletano fue el francés Juan Bautista que llevaba desde el año 2001 sin hacer el paseíllo en esta ciudad y por mi, podía haberse tirado unos cuantos años más. Pero en este mundo los favores e pagan y este día tocaba pagar uno en la plaza de Valladolid. De él no vi nada y por lo tanto nada se puede decir, bueno si, que se llevo una oreja que al final de temporada cuenta como cualquier otra, pero aun no se porque se la dierón, ¿puede ser que fuera por no hacer nada? Y otra pregunta ¿no había ningún torero de la ciudad que ocupara su lugar?, unos cuantos tenemos. Cerraba la feria Joselillo, que antes de salir su primero de la tarde se llevo una atronadora ovación del respetable reconociéndole su gran paso por las Ventas. Con grandes recursos como buen alumno de la escuela de Madrid, llevando la lidia de los toros y marcando los tiempos de la misma, el joven diestro deleito a su publico cortando una oreja en su primero y bordando el toreo en su segundo al cual mando matadero sin orejas.
Sin lugar a dudas el gran triunfador del ciclo taurino de San Pedro regalado y ganador de todos los premios taurinos que se entregan en la feria son para D. José Miguel Pérez “Joselillo”.